INSIGHTS

¿Cómo justificar una inversión en capacitación ante el socio o el directorio?

Hablando de resultados, no de capacitación. Un directorio no aprueba cursos: aprueba soluciones a problemas que le cuestan dinero. La propuesta tiene que partir de un problema concreto, mostrar cuánto le está costando a la empresa, explicar cómo se va a intervenir y definir desde el inicio qué indicadores van a mostrar si funcionó.

Por Fabio de Jesus

Quien propone capacitar al equipo suele encontrarse con las mismas respuestas: "ya hicimos cursos y no cambió nada", "no es el momento", "si los capacitamos se van". Detrás de esas objeciones hay una experiencia real: muchas empresas invirtieron en capacitaciones que fueron agradables, bien evaluadas por los participantes y sin ningún efecto visible en los números.

Para convencer a un socio o a un directorio, hay que cambiar la conversación.

Por qué la propuesta suele ser rechazada

  • Se presenta un curso, no un problema. El directorio escucha "liderazgo" o "ventas" y no ve qué va a cambiar.
  • No hay una forma de medir. Si no se acuerda antes qué se va a medir, después nadie puede demostrar el resultado.
  • Se compara con experiencias anteriores. Y esas experiencias, en general, no tuvieron diagnóstico ni seguimiento.
  • Se pide todo de una vez. Sin etapas ni puntos de decisión intermedios.

Cómo armar una propuesta que se apruebe

  1. Partir del problema. Ventas que no llegan, rotación, conflictos entre áreas, líderes que no delegan. Algo que el directorio ya reconoce como un problema.
  2. Estimar lo que cuesta. Ventas que se pierden, horas que se van en retrabajo, reemplazos que hay que buscar afuera. No hace falta precisión absoluta: hace falta que el costo sea visible.
  3. Explicar la intervención. Qué se va a trabajar, con quién y cómo se va a llevar a la operación, no solo al aula.
  4. Definir indicadores. Qué se mide antes de empezar y qué se compara al cierre.
  5. Proponer etapas. Un primer tramo con resultados visibles antes de comprometer el resto de la inversión.

Cómo responder a las objeciones más comunes

  • "Ya hicimos cursos y no sirvió." Probablemente porque no hubo diagnóstico, seguimiento ni medición. La propuesta tiene que mostrar en qué es distinta.
  • "Si los capacitamos, se van." La gente se va más por falta de desarrollo que por haberlo recibido. Lo analizamos en por qué se va la gente después de capacitarla.
  • "No es el momento." Si el problema existe, también tiene un costo mientras se espera, y ese costo sigue acumulándose.
  • "Es caro." La comparación correcta no es con no hacer nada, sino con lo que cuesta mantener el problema.

También ayuda involucrar al directorio en la definición de los indicadores. Cuando quien aprueba la inversión eligió cómo se va a medir el resultado, la discusión al cierre deja de ser una cuestión de opiniones y pasa a ser una comparación entre el punto de partida y el punto de llegada.

Conviene presentar la propuesta junto con quien la va a ejecutar, para que el directorio pueda preguntar directamente cómo se va a trabajar y cómo se va a medir. Una propuesta defendida solo por el área que la pide suele percibirse como un gasto; una que muestra método y medición se percibe como una inversión.

Cada capacitación in company empieza por una Evaluación Estratégica: se entiende el problema, se acuerdan los indicadores y se presenta una propuesta que el directorio puede evaluar en términos de resultados. Con más de 7.000 profesionales formados en más de 25 años, sabemos que lo que convence a quien decide es la evidencia. Si necesitas presentar el caso, conversemos.

Fabio de Jesus

Fabio de Jesus

Consultor empresarial y coach ejecutivo brasileño radicado en Bolivia, fundador y Gerente General de JESUS Estrategia & Performance, con más de 25 años de trayectoria en ventas, liderazgo e inteligencia emocional aplicada a empresas en Brasil, Bolivia y LATAM.

Conocer a Fabio →  ·  Capacitación empresarial in company →

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante la capacitación de personal?

Porque las habilidades del equipo determinan lo que la empresa puede lograr: vender mejor, atender mejor, liderar mejor y adaptarse a los cambios. La capacitación tiene sentido cuando responde a un problema concreto y se mide su efecto en la operación, no cuando se hace por cumplir.

¿Cómo armar un plan de capacitación para una empresa?

Partiendo de los objetivos y los problemas de la empresa, no de un catálogo de cursos: identificar qué brechas de conocimiento o de conducta frenan los resultados, priorizarlas, definir a quiénes involucra cada acción y cómo se va a medir su efecto.

¿Qué información pide un directorio para aprobar una capacitación?

En general, qué problema se va a resolver, cómo se va a intervenir y cómo se va a saber si funcionó. Una propuesta que responde esas preguntas con indicadores concretos tiene muchas más posibilidades de aprobarse que una que solo describe contenidos.

¿Qué opinas de este artículo?

Si te identificaste con este tema o quieres compartir tu experiencia, escríbeme. También puedes comentarlo en LinkedIn.

¿Te identificaste con este problema en tu empresa?

El primer paso es una Evaluación Estratégica de 30 minutos para entender qué está pasando y qué lo está causando.